Este concepto sostiene que la vida funciona como un espejo gigante que nos devuelve la imagen de lo que proyectamos, ya sea positivo o negativo. Según Noguchi, los conflictos que tenemos con los demás son, en realidad, reflejos de problemas no resueltos dentro de nosotros mismos. La ley se puede desglosar en cuatro matices principales:
What bothers you in others is often something you haven't resolved within yourself .
El concepto central de esta ley es la . Tendemos a ver en los demás aquello que no queremos ver en nosotros mismos. Si alguien te parece arrogante, tal vez estés proyectando tu propia necesidad de ser más asertivo o, por el contrario, tu propio miedo a serlo. La psicología explica que nuestra mente utiliza la proyección para atribuir a otros aquellos pensamientos o deseos que nos resultan inaceptables o incómodos.
Yaguchi, en lugar de darle pautas para cambiar el comportamiento del niño, le propone aplicar la Ley del Espejo. Le explica que la situación de su hijo es un reflejo de un conflicto no resuelto en la propia vida de Eiko. Tras una serie de preguntas profundas, Eiko descubre que guarda un profundo e inconsciente rencor hacia su propio padre.
Define la lección de vida que te dejó esa experiencia dolorosa.